Cuando el IFS se encuentra con las novelas: lo que las telenovelas nos enseñan sobre nuestro mundo interior
Si creciste viendo novelas…
Sabes que son más que simple entretenimiento. Son lecciones de drama, resiliencia, familia y de esas batallas ocultas que siempre se libran bajo la superficie.
Y aunque no lo creas, las novelas tienen mucho en común con el modelo de Internal Family Systems (IFS)—un enfoque terapéutico que nos ayuda a entender las diferentes “partes” que viven dentro de nosotros.
En MINDplexcity, nuestra fundadora, Mayra Vásquez, creció en la República Dominicana, donde las novelas eran parte esencial de la cultura. Hoy, ella entrelaza esa sabiduría de la narración en su mirada terapéutica. Porque, igual que en una novela, tu mundo interno está lleno de personajes—y cada uno de ellos tiene algo importante que decir.
El elenco interno de personajes
Piensa en IFS como tu propia novela personal. Dentro de ti existen “partes” que cumplen diferentes roles, todas tratando de protegerte a su manera.
Los Managers = La Mamá Protectora
En toda novela está la mamá que intenta mantener todo en orden—controlando el caos, poniendo reglas y cuidando las apariencias.
En IFS, los Managers hacen lo mismo. Planifican, organizan, critican y te empujan a mantenerte a salvo y aceptado.
Y al igual que mamá, su amor a veces puede sentirse como sobreprotección.
Los Firefighters = El Villano Dramático
Ninguna novela está completa sin un villano que entra en escena, voltea la mesa y prende fuego a todo.
En IFS, esos son tus Firefighters—las partes que reaccionan cuando el dolor se abre paso.
Distraen con maratones de series, comida, alcohol, ira—cualquier cosa para que no sientas el dolor.
¿Dramáticos? Sí. Pero detrás de la exageración solo intentan protegerte rápidamente.
Los Exiles = El Niño Escondido
En el centro de tantas novelas hay un niño o un secreto—algo escondido porque duele demasiado enfrentarlo.
En IFS, esos son los Exiles—las partes tiernas que cargan con la vergüenza, la tristeza o el trauma.
Son vulnerables y se abruman con facilidad, por eso los Managers y Firefighters trabajan horas extras para mantenerlos ocultos.
El giro inesperado: entra el sí mismo o ego? (Self)
Toda novela llega a ese momento decisivo—cuando la verdad, la compasión o un amor inesperado transforman la historia por completo.
En IFS, ese momento llega cuando tu ego? (Self) toma el mando. El Self no es otro personaje, es el director de la obra—esa presencia calmada, compasiva y curiosa que ayuda a que todas las partes sean vistas y escuchadas.
En vez de silenciar al villano, sobrecargar a la mamá o enterrar al niño, el Self escucha a cada uno. Y ahí es cuando ocurre la sanación: el drama se suaviza, el elenco encuentra equilibrio y la historia avanza hacia la resolución.
Por qué importa esto o Por qué es importante
Muchas personas llegan a terapia pensando que necesitan “deshacerse” de las partes que no les gustan—el crítico, el que come de más, la voz enojada.
Pero las novelas nos recuerdan: cada personaje tiene profundidad, historia y un papel en la trama.
IFS nos enseña a mirarnos de la misma manera. Ninguna parte es mala. Cada una tiene un motivo para existir. Y cuando las recibimos con compasión, podemos reescribir el guión de nuestra vida.
Escena final
Ya sea que creciste viendo novelas con tu abuela o que escuchas esta metáfora por primera vez, la conclusión es sencilla:
Tu mundo interno es una historia que vale la pena contar. Y con IFS, no tienes que borrar personajes para encontrar paz—solo dejar que tu Self tome el papel principal.
En MINDplexcity, ayudamos a nuestros clientes a explorar sus propias novelas internas, no con juicio, sino con curiosidad y compasión. Porque cuando todas tus partes tienen voz, por fin llegas al final que mereces.
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